• un día

Deshumanización

¿Verdaderamente somos la especie

más racional en el mundo?


La deshumanización del hombre

Por: Sara Carrascal, 12°


El mayor depredador del mundo camina en dos patas, habla y es responsable del fin del mundo.



El otro día vi una película que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas. Cuenta la historia de cómo un león blanco, nacido en un criadero de leones, entabla una amistad con la hija del dueño. A medida que va creciendo, los padres temen que el león le haga daño y le advierten a su hija que no se acerque a él. Ella no hace caso, ya que confía plenamente en su amigo y debido a su desobediencia, el padre decide vender el león para que haga parte de una cacería autorizada. Al terminar la película, yo no podía creer que un hecho tan terrible fuera legal y que, peor aún, la gente estuviera dispuesta a pagar por herir a un ser vivo. La película me hizo pensar en todo lo que el hombre ha destruido de la naturaleza solo para su propio beneficio. El hombre es el mayor depredador del mundo y lo más catastrófico, es que no consume por necesidad, si no por gusto.


Debido a la obsesión de la humanidad por tener siempre más de lo que en realidad necesita, estamos abusando de los recursos que nos ofrece la tierra. En muy pocos años, no habrá bosques, el agua no será suficiente para todos las especies, la calidad de la tierra estará en ceros y la diversidad biológica no existirá. La expansión de las empresas destruye los ecosistemas, dejando a los animales sin un hogar y eventualmente, dejándolos morir. Las empresas hoteleras con establecimientos en la playa, por ejemplo, suelen destruirla para expandir sus lujos. Además, algunos hoteles destruyen el manglar para expandir la parte arenosa de la playa, creando un ecosistema engañoso. Destruir así la naturaleza, no es normal. Tampoco lo es pelear contra ella para incrementar nuestros ingresos. La naturaleza es la que nos vio nacer, y será la que nos verá morir, por lo tanto, pelear contra ella, es una batalla perdida. Realmente, la creación de fábricas y objetos no biodegradables, hacen nuestras vidas más complicadas, no más cómodas, como normalmente se cree. Nuestra obsesión nos ciega ante la ayuda que nos pide el planeta. ¿Cuándo nos daremos cuenta de que lo que hacemos solo nos destruye? ¿Hemos decidido ignorarlo? ¿Qué es peor?


Por otra parte, los animales depredadores cazan lo que necesitan para sobrevivir. Animales como los leones, no matan más antílopes de los que necesitan porque simplemente, no es necesario. Siendo esto así, y, considerando que su inteligencia es inferior a la nuestra, ¿por qué acabar con nuestro alrededor para obtener lo que queremos, si lo que necesitamos no lo amerita? Animales como las ballenas, el tigre de bengala y el rinoceronte, están en peligro de extinción. Debido a que el hombre se considera la especie superior, pasa por encima de cualquier animal para adquirir productos como el aceite de ballena, la cabeza de los tigres como trofeos y el marfil del cuerno del rinoceronte. Todos son productos que no se necesitan en nuestras vidas cotidianas, pero no entendemos. Los animales pueden dejar de existir en una semana, y aún así, ignoraremos nuestra responsabilidad ante este hecho. Creemos que estos objetos nos hacen más importantes, sin embargo, sólo demuestra nuestro egoísmo y supremacía en el mundo.


Contrario a lo anterior, la cacería es justificada como una forma de controlar la sobrepoblación y la industrialización como una manera de hacer de nuestras vidas más cómodas. Como seres vivos, tenemos la necesidad de comer y es normal que tengamos que alimentarnos de otros animales para hacerlo. Es un evento que ha pasado desde que empezó nuestra gira por el mundo, sin embargo, no deberían desaparecer especies enteras para que nosotros no muramos de hambre. Lo mismo pasa con la industrialización; desde el principio, hemos construido casas y demás estructuras para hacer nuestra estadía más cómoda. Actualmente, las ciudades se expanden por las empresas que no pueden dejar de construir oficinas y cazamos con la excusa de que le hacemos un bien a todos. Es más, si nosotros cazamos animales, es llamado deporte, pero si ellos nos cazan, es llamado salvajismo y hay que matarlos porque representan una amenaza a nuestras vidas. ¿Desde cuándo un deporte implica matar a un inocente por el solo hecho de causar daño?


A modo de conclusión, se puede decir que, si seguimos aprovechandonos de lo que nos ofrece la tierra, en menos de treinta años, no nos quedará nada para destruir. Necesitamos quitarnos la idea de que todo lo que nos rodea nos pertenece porque no es así. El planeta le pertenece a todos los seres vivos que lo habitan, no solo a unos cuantos. No podemos ser tan egoístas y tomar lo que queramos. Debemos ser conscientes del valor de todo aquello que nos rodea y aceptar que así como estamos, no vamos a lograr nada. De seguir así a futuro, tendremos que alimentarnos de billetes para sobrevivir.

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